Diego Salvador Fernández Sánchez

Prehistoria y Arqueología. Arte Rupestre.

Nombre de la mesa: ¿Que hacen esas pinturas en mi cueva? El Arte Rupestre Prehistórico del Sur Peninsular.

Temas sobre los que conversar

La temática fundamental que abordaremos será el estudio del Arte Rupestre Prehistórico en el Sur de la Península Ibérica. Para ello, comenzaremos con una breve historia de los descubrimientos más relevantes de la historia de las investigaciones del Arte Rupestre tal como la Cueva de Altamira o la Cueva de la Pileta. Veremos cuales son los yacimientos más importantes de toda Andalucía prestando especial interés a aquellos que podemos encontrar en la provincia de Cádiz. Trataremos de explicar en que consiste el Arte Rupestre y por qué existen tantas cuevas con pinturas rupestres. Conversaremos sobre los temas más representados en las cuevas tanto en el Paleolítico como en el Neolítico, y cómo estos temas fueron cambiando con el propio desarrollo de las sociedades prehistóricas. Por último, con toda este aprendizaje discutiremos sobre el posible significado del Arte Rupestre y las explicaciones que se han ido dando desde el descubrimiento de las primeras cuevas con arte hasta la actualidad.

Formación

Mi formación ha ido teniendo una doble vertiente. Por un lado, está la que podemos llamar “formación académica”. En este sentido, mi formación comienza en el pequeño colegio Reina Sofía de Ubrique (Cádiz) en el que el maravilloso personal docente inculca los primeros valores básicos para cualquier persona. Tras este período, seguirían varios años en el Instituto Las Cumbres. Aquí el incansable y paciente profesorado trataría de hacerme encontrar aquello que realmente me apasiona, aquello a lo que pensaba dedicar buena parte de mi futuro por no decir mi vida entera. Acabada esta formación, varios años en la Universidad de Cádiz supondrían mi primer contacto no solo con el mundo de la investigación sino además con una realidad fuera de casa en la que la polivalencia y la capacidad de resolución fueron fundamentales.
Por otro lado está la “formación de campo” o lo que es lo mismo, todo aquello que he ido aprendiendo fuera de institutos, universidades o entidades de investigación. Se trata de un aprendizaje que aunque no está reglado, aunque no hay ningún papel que lo certifique, en ocasiones es incluso más importante que el examen más difícil de toda la carrera universitaria. Esta formación de campo me ha llevado a viajar por diversos países, vivir situaciones extremas, visitar lugares en los que poca gente ha estado, conocer a personas maravillosas de las que he aprendido y aún aprendo, etc.

1 día en la vida de un científico

Como en todas las profesiones, el día a día de un investigador de Arte Rupestre Prehistórico es completamente variable. Existen días en los que el trabajo de laboratorio ocupa la mayor parte del tiempo. Sin embargo, el trabajo de laboratorio no implica ni mucho menos labores aburridas o monótonas centradas únicamente en la lectura de libros. Durante las jornadas de laboratorio el investigador estudia de manera detallada toda aquella información inédita que obtenemos durante los trabajos de campo. Para ello nos armamos de todo un conjunto de máquinas muy avanzadas con las que poder obtener información que hace años pudiera haberse catalogado como “futurista”.

Por otro lado, la faceta de campo “más aventurera” podría ser la “cara b” del día a día del investigador. Se trata de una faceta que nos recuerda a esas investigaciones románticas por el Egipto del s.XIX-XX. Frente a la tarea de laboratorio, el trabajo de campo conlleva visitar lugares inaccesibles en los que prospectamos con el objetivo de encontrar nuevos yacimientos. Estos trabajos de campo nos llevan a lugares insospechados en los que en muchos casos es necesario el uso de arneses, mosquetones, descendedores...es decir, todo un material que nos permite conquistar el espacio vertical en busca de nuevas cavidades con manifestaciones rupestres. Se trata de una auténtica aventura en la que la información leída en libros se nos muestra ante nosotros de forma real a través de increíbles cuevas con pinturas rupestres.

Aficiones

Tradicionalmente el científico es visto por la sociedad como una persona peculiar con escasa o nula vida más allá de su campo de estudio. Nada más lejos de la realidad. Los científicos también tienen sus propias inquietudes fuera de su campo de trabajo, si bien es cierto que en ocasiones ambas confluyen. En mi caso particular, mi vida no podría explicarse sin mi amor por la montaña. Ya desde niño andaba y escalaba por aquellas zonas que, posteriormente, volverían a atraer mi atención ya desde una perspectiva científica. Es este amor por la montaña el que me ha hecho hacer lo que soy en la actualidad, el que me ha hecho madurar y pensar como lo hago. Sin embargo, no todo es montaña. Otra gran pasión es viajar, no necesariamente a lugares con museos o edificios históricos. Transitar por las calles de Marruecos, tomar el tren Transiberiano hasta Moscú o sufrir una terrible helada en Suecia son algunas de las pequeñas cosas que me hacen sentirme vivo. Pero no todo tiene porque ser a lo grande. Disfrutar de un simple café con los amigos o leer un libro en un lugar tranquilo también satisface gran parte de mis inquietudes personales.

Centro o departamento

Aunque actualmente desarrollo la mayor parte de mi trabajo en el campo prospectando en busca de nuevos lugares, la institución en la que “doy explicación” a los datos recolectados en el campo son la Universidad de Cádiz y la Universidad del País Vasco. Estas instituciones ponen a mi disposición todo el instrumental necesario para realizar los diversos análisis necesarios que me permitan comprender el significado de todas esas pinturas prehistóricas que encontramos en el Estrecho de Gibraltar.

Línea de investigación en la que trabaja actualmente

En la actualidad desarrollo trabajos de estudio y catalogación del Arte Rupestre Prehistórico del Estrecho de Gibraltar. El Estrecho de Gibraltar es una de las zonas de la Península Ibérica con mayor concentración de cavidades con pinturas rupestres. Paradójicamente, sólo una mínima parte de estas cavidades están estudiadas. Es por ello que mi trabajo fundamentalmente consiste en andar tanto territorio como sea posible en busca de nuevas cavidades con arte que nos permitan comprender la razón por la que las sociedades prehistóricas pintaban y grababan las paredes de las cuevas. Por esto es fundamental no solo encontrar las cuevas en sí sino además registrar todo ese arte a través de dibujos, fotografías, modelos en 3D, etc. Además, realizo otra serie de estudios paralelos como el análisis de los pigmentos utilizados o la realización de topografías para intentar profundizar aún más en todos aquellos aspectos que rodean al Arte Rupestre.