Francisco J. Romero Campero

Ciencias de la Computación e Inteligencia Artificial

Nombre de la mesa: ¿Qué hace un matemático en un instituto de biología molecular de plantas?

Temas sobre los que conversar

El desarrollo reciente de la ciencia en general y de la biología molecular en particular ha producido una cantidad masiva de información. El análsis de todo este material excede con creces la capacidad de procesamiento de la mente humana. De esta forma, se hace inprescinidble la aplicación de técnicas de inteligencia artificial para extraer conclusiones relevantes a partir de la cantidad masiva de datos generados.
Unas de las técnicas que permiten generar cantidades masivas de datos en biología molecular son las técnicas ómicas. Estas técnicas nos permiten obtener una descripción global del estado molecular de un sistema biológico. El análisis de los datos ómicos desvela que los genes no funcionan de forma aislada o individual para controlar el funcionamiento de los seres vivos. Los genes interactúan entre sí formando grupos o comunidades que sorprendentemente se asemejan a las redes sociales humanas. En concreto, yo estudio la redes génicas que controlan la percepción del paso del tiempo a lo largo de un día y de las diferentes estaciones del año de forma cíclica en algas y plantas.

Formación

Nací en Montellano (Sevilla) en 1980. Me licencié en Matemáticas en 2003. Obtuve el Diploma de Estudios Avanzados en Ciencias de la Computación e Inteligencia Artificial en 2004. Me doctoré por la Universidad de Sevilla en 2008 tras realizar dos estancias en la Universidad Memorial de Terranova (Canadá) y la Universidad de Sheffield (Reino Unido). Realicé mi primer contrato post-doctoral en la Universidad de Nottingham (Reino Unido). Regresé a España en 2011 con un contrato de investigación post-doctoral Juan de la Cierva. Desde 2016 soy Profesor Ayudante Doctor en el Departamento de Ciencias de la Computación e Inteligencia Artificial de la Universidad de Sevilla realizando mis tareas de investigación en el Instituto de Bioquímica Vegetal y Fotosíntesis.

1 día en la vida de un científico

Para mí el día a día de un científico se parece mucho al día a día de un explorador. De igual forma que hace 500 años no se conocían todos los continentes y océanos del planeta ni su localización ni forma exacta. Entonces los humanos se hacían a la mar a explorar el mundo y dibujar los primeros mapas. Yo me siento igual. Hoy en día no conocemos todos los genes ni su funcionamiento. Cada día me lanzo a recoger y analizar datos que me permitan realizar nuestros primeros dibujos de las interacciones o redes de genes.

Aficiones

Me gusta mucho el deporte. Especialmente la natación y el tenis. La exigente y disciplinada rutina del deporte se parece bastante a la rutina de la investigación. Me gusta mucho leer, mis poetas favoritos son Goethe y Kavafis. Pero sobre todo me gusta el filósofo Federich Nietzsche. Su idea del Eterno Retorno marca mi visión de la Vida. Estoy deseando volver a poder realizar estas aficiones una vez que mis dos hijos sean un poco mayores ...

Centro o departamento

Tengo una doble adscripción en el “Instituto de Bioquímica Vegetal y Fotosíntesis” y “Departamento de Ciencias de la Computación e Inteligencia Artificial”.

Línea de investigación en la que trabaja actualmente

Análisis de las redes génicas en organismos fotosintéticos. Evolucíón de la red transcripcional circadiana. ¿Cómo interactúan los genes en algas y plantas para recordar el futuro?