J. Ricardo Sánchez Ibáñez

Robótica espacial.

Nombre de la mesa: Robótica malagueña para explorar planetas

Temas sobre los que conversar

El universo está lleno de secretos y nosotros, como mentes curiosas, tenemos ese impulso de ir a averiguar qué es lo que esconden. Sin embargo, visitar otros planetas es todavía un reto demasiado complicado y arriesgado como para que lo realicen seres humanos directamente. Es por este motivo por el que se emplean en su lugar robots móviles de exploración, también conocidos como “rovers”. Este tipo de vehículos permiten transportar y emplear instrumental científico con el que se pueden analizar muestras de superficies extraterrestres como la de Marte. Debido a que las distancias interplanetarias son enormes, las comunicaciones con estos robots se encuentran limitadas. Este hecho suscita el interés por hacer que los rovers sean más autónomos, de manera que puedan viajar mayores distancias por sí mismos. Sin embargo, ello conlleva a su vez una serie de problemas que todavía deben ser resueltos, puesto que los recursos disponibles para navegar en este tipo de situaciones son muy limitados.

Resolver estos problemas es el principal propósito del laboratorio en robótica espacial de la Universidad de Málaga, del cual formo parte. A través de este encuentro me gustaría transmitiros mi experiencia personal en el campo de la robótica espacial: cómo llegué a investigar sobre ello en la universidad, mi paso por la Agencia Europea del Espacio, el proyecto europeo en el que estoy involucrado ahora mismo (donde programo un rover equipado con un brazo robot) y, finalmente, un repaso a las futuras misiones planetarias de las que afortunadamente vamos a ser testigos.

Formación

Prácticamente he recibido casi toda mi formación académica en Málaga. Estudié educación primaria en el colegio “Enrique Tierno Galván”. Luego educación secundaria y el bachillerato de Ciencias y Tecnología en el instituto “San José – Fundación Loyola”.

Más adelante entré en la Universidad de Málaga. Primero estudié el Grado en Ingeniería en Tecnologías Industriales, donde recibí una formación generalista que me permitió asentar una fuerte base de conocimiento en ingeniería. Posteriormente quise especializarme en temas de robótica, así que escogí hacer el Máster de Ingeniería Mecatrónica.

Actualmente estoy terminando el doctorado en Ingeniería Mecatrónica, habiendo realizado ya una serie de estancias en la Agencia Europea del Espacio en Holanda.

1 día en la vida de un científico

Mi día suele empezar dedicándole un rato a revisar el correo, tras lo cual voy a la cafetería de ingenierías para tomarme un té y un pitufo con tomate junto a algunos de mis compañeros del departamento. Después, según cómo me haya planificado la semana, dedico la mañana a avanzar en el proyecto europeo en el que estoy actualmente trabajando, lo cual suele consistir en programar el código que permita controlar los movimientos de un rover equipado con un brazo. Este código es testeado dentro de un simulador, para así tener cierta garantía de que funcione más adelante en el rover real. Cabe destacar que iré más adelante a Alemania a insertar el programa en dicho rover, comprobar que funcione y depurar lo que sea necesario. Luego al mediodía me tomo un menú de la cafetería, ya sea con mi director de tesis o con colegas de la escuela. Después, dedico la tarde a avanzar en mi tesis doctoral. Finalmente, o bien voy a nadar o bien quedo un rato con los colegas por Teatinos a tomar unas cerves y despejar la cabeza.
Este día que os resumo es un día en el que no hay que hacer experimentos de campo. Cuando finalmente se da el caso, muchas cosas cambian: hay que preparar el equipamiento necesario y trasladarlo al lugar que proceda, poner allí en marcha el robot y comprobar que se comporta de la manera esperada. Así pues, mi labor incluye una parte práctica en la que se pone a prueba el trabajo realizado meses antes. Cuando compruebas que finalmente ese trabajo da sus frutos, entonces entiendes que todo el esfuerzo invertido ha merecido la pena.

Aficiones

Entre mis grandes pasiones se encuentran dibujar y colorear. Adoro realizar de vez en cuando ilustraciones que luego subo a Internet. Por otro lado, para mantenerme en forma también suelo ir a nadar y al gimnasio. De vez en cuando salgo con mis colegas doctorandos a tapear y a tomarnos unas cañas. Soy un gran fan de las pelis de superhéroes, la animación y los cómics. También me gusta mucho viajar.

Centro o departamento

Laboratorio de Robótica Espacial, Departamento de Ingeniería de Sistemas y Automática, Universidad de Málaga.

Línea de investigación en la que trabaja actualmente

Mi tesis se basa en investigar métodos que permitan a los rovers recorrer mayores distancias de forma autónoma. De esta manera pueden llegar a un mayor número de destinos donde realizar análisis científicos. En particular, trabajo con programas que producen las trayectorias óptimas que deben seguir para ahorrar energía al máximo. Para ello toman en cuenta no sólo la forma y composición del terreno sino también las capacidades móviles del propio rover.

Por otro lado, también estoy trabajando en un proyecto a nivel europeo, donde la universidad participa junto a grandes empresas del sector aeroespacial e importantes centros de investigación. Dentro del mismo mi labor fundamental consiste en mejorar la coordinación de movimientos entre un rover y un brazo robótico que lleva equipado. El objetivo final consiste en hacer que vaya de la forma más eficientemente posible a coger una muestra situada en un terreno irregular, emulando una de las operaciones contempladas en futuras misiones planetarias.