Mª del Carmen Romero Ternero

Tecnología Electrónica

Nombre de la mesa: ¿Pueden las máquinas sentir emociones?

Temas sobre los que conversar

Las emociones son fundamentales en la vida de las personas, influyendo enormemente en cómo aprendemos, cómo percibimos, cómo nos comunicamos y cómo tomamos nuestras decisiones. Si queremos adentrarnos en el mundo de la computación afectiva, lo siguiente es preguntarse “¿pueden las máquinas sentir?”. La pregunta se las trae… Por regla general, los sentimientos se conciben como algo propio del ser humano y no de las máquinas. Es más, hablar de la posibilidad de crear máquinas que tengan emociones suele abrir un debate controvertido sobre la privacidad, la intimidad y otros temas que, en principio, son de carácter subjetivo. Sin embargo, ¿qué quiere decir computacionalmente que una máquina tenga emociones? ¿Cómo podríamos saber computacionalmente si la máquina siente o no? A pesar de la tremenda complejidad de estas cuestiones, existen grupos de investigación multidisciplinares dedicados a intentar darles respuesta. Por ejemplo, Rosalind W. Picard, investigadora del MIT y madre de la computación afectiva, propone que es posible modelar computacionalmente una serie de componentes presentes en todo sistema emocional humano sano, de los que charlaremos. Y podremos ver también que lo fascinante de la computación afectiva son las múltiples aplicaciones que pueden tener para mejorar la calidad de vida de las personas.

Formación

Estudié en el Colegio Mariana de Pineda, hice el bachiller en el Instituto Isbilya, ambos en Sevilla, y me formé como Ingeniera en Informática por la Universidad de Sevilla (1999). En el 2005 me doctoré con la tesis titulada “Aplicaciones multimedia para el telecontrol de redes eléctricas”, en el 2008 recibí el título de Máster en Organización Industrial y Gestión de Empresas y en el 2015 realicé el Curso de Experto en Dirección de Servicios TI en Universidades de la Universidad de Castilla La Mancha. Durante mi carrera académica en la universidad he recibido más de 40 cursos de formación. Mi inquietud por la formación continua me ha llevado a seguir aprendiendo mucho de los que me rodean, en distintos ámbitos, aunque aquello de que el saber no ocupa lugar no lo tengo tan claro (que cada vez me cuesta más recordar ciertas cosas).

1 día en la vida de un científico

Una científica tiene las mismas obligaciones (profesionales y personales) que cualquier otra trabajadora, pero tiene la suerte de poder ser muy creativo en su trabajo. En mi caso, como soy profesora de la Universidad de Sevilla, mis labores científicas van entrelazas con muchas otras labores de gestión y docencia, por lo que es indispensable organizarse bien cada día para cumplir los objetivos.

Aficiones

Desde siempre me ha apasionado la danza y en la Universidad tuve ocasión de compartir esta afición con otros compañeros y creamos el primer taller de danza de la Universidad de Sevilla. Aquellos fueron tiempos inolvidables y aprendí lo que era subirse a un escenario y disfrutar (y estar de los nervios). Después, durante años, asistí a clases de distintos estilos de danza (strepjazz, funky, hip hop y, por último, flamenco), aunque ahora mis obligaciones familiares no me dejan mucho tiempo libre (por el momento).
Otra de mis aficiones son las artes plásticas. Me encanta Gaudí y he hecho varios trabajos con mosaicos con la técnica del trencadís. Mi último trabajo es una jardinera en el patio de mi casa. Me relajo mucho pintando cuadros, en mi último trabajo estoy con el acrílico. También me gusta hacer tarjetería y envolver regalos de formas muy creativas. El quilling (o filigrana en español) es una de las técnicas que más me gusta aplicar, aunque no me limito a ella.
Por último, otra de mis grandes aficiones es pasar el tiempo con los amigos (y la familia), me encanta reunirlos a la primera oportunidad que surje, y si es con una barbacoa en el campo, mejor.

Centro o departamento

Departamento de Tecnología Electrónica, Escuela Técnica Superior de Ingeniería Informática (Edificio Blanco en la Avda. Reina Mercedes) de la Universidad de Sevilla.

Línea de investigación en la que trabaja actualmente

Desde mis comienzos como investigadora en el año 1999, he tratado temas relacionados con las redes de computadores, incluyendo protocolos de comunicaciones y mecanismos de seguridad en las redes de datos. Sin embargo, también he trabajado con sistemas expertos y sistemas de recomendación automáticos, así como en el tratamiento de señales para el análisis de información multimedia.
Tras la realización de una estancia postdoctoral en la Universidad de Southampton (Reino Unido) en 2006, realicé investigaciones dirigidas a la aplicación de sistemas multiagentes en el ámbito industrial, para la monitorización y control de elementos distribuidos.
(Un sistema multiagente es aquel formado por elementos inteligentes que interactúan entre sí de forma autónoma y, como resultado de esa interacción, son capaces de influir en el entorno y resolver un problema distribuido.)
Posteriormente, he ampliado el ámbito de aplicación, investigando en ámbitos de e-Health, Neuropsiquiatría e Inteligencia emocional, desarrollando herramientas que den soporte a la rehabilitación y terapias cognitivas y a la mejora de la calidad de vida de las personas mediante la Computación Afectiva.
Actualmente, en nuestro equipo de trabajo estamos desarrollando, mediante técnicas de diseño participativo, una app sobre dispositivo móvil (tablet o smartphone) que ayude a niños con ansiedad dental. Si quieres conocer más información sobre este proyecto, puedes visitar la web http://grupos.us.es/pigmalion/proyectoARCADE.