Maria Olmedo

Biología Molecular

Nombre de la mesa: Añadir moscas, gusanos, ratones y ranas… La poción mágica de la Biología

Temas sobre los que conversar

Hablaremos del uso de organismos modelos para el estudio de todo tipo de procesos biológicos. Aunque el objetivo de muchas de las investigaciones en Biología sea el de mejorar la salud de las personas, la investigación sobre los procesos implicados comienza con organismos modelo. Todos los seres vivos comparten distintos grados de similaridad con los seres humanos y los biólogos hacemos uso de ello para comprender mejor el funcionamiento de nuestro organismo. La similitud que conservan las distintas especies es una consecuencia de proceso evolutivo. Este proceso evolutivo conlleva la aparición de mutaciones en el ADN de los organismos, pero a su vez conserva casi idénticos los fragmentos de ADN que son importantes para los procesos básicos para el funcionamiento de las células.
Hay varias características que hacen que una especie sea un buen organismo modelo ¿se os ocurre alguna? Quizás lo podréis deducir sabiendo que algunos organismos modelos de gran importancia son el ratón, la mosca de la fruta (Drosophila melanogaster), un pequeño gusano transparente (Caenorhabditis elegans) o la levadura (Saccharomyces cerevisiae).
Discutiremos cuales son las ventajas del uso de estos organismos modelo y veremos como la ciencia ha avanzado gracias a ellos.

Formación

Mi interés por la Biología surgió mientras estudiaba bachillerato en el colegio Claret en Sevilla. Estudié la licenciatura de Biología en la Universidad de Sevilla, donde posteriomente realicé el doctorado en el Departamento de Genética. Después del doctorado me trasladé a Holanda, a la Universidad de Groningen, en la que realicé una estancia postdoctoral de unos tres años. A este período le siguieron dos años en la Universidad de Munich, en Alemania. El pasado mes de julio regresé a Sevilla para desarrollar un proyecto europeo durante los próximos dos años

1 día en la vida de un científico

Cuando suena el despertador un biólogo normalmente piensa ¿Habrán crecido mis cultivos? ¿Podré terminar hoy el experimento de ayer? ¿Me dará este experimento la respuesta que estoy buscando? Tu mente se pone en marcha…
Tomas un buen desayuno porque no sabes si tendrás tiempo para un tentempié antes del almuerzo. Cuando llegas a tu sitio de trabajo y coges las pipetas a veces te sientes un poco solo entre placas de Petri y cajas de puntas. Pero entonces, llega un compañero y te pregunta “¿Has visto el último artículo sobre… la extinción de los dinosaurios?” Y charlas y compartes tus ideas, porque la comunicación con los compañeros es fundamental para avanzar en los experimentos. Un cientifico siempre tiene que estar actualizado, cada día hay novedades que podrían ayudarte a descifrar las preguntas que te haces en tus experimentos o a descubrir que tus resultados serán el eslabón que le falta a esa nueva teoría que ha sugerido un grupo de investigadores, puede que en Estados Unidos, Japón, Dinamarca... La ciencia tiene el poder de poner en contacto a gente de todo el mundo y aunque los científicos son personas bastante ocupadas siempre tienen algo de tiempo para compartir sus conocimientos.
Hay veces en que los experimentos te tienen corriendo todo el día de una punta a otra del edificio, primero medir fluorescencia, aislar ADN, purificar proteínas… sin embargo otros días hay que sentarse a planear los próximos experimentos, leer o escribir artículos o preparar la charla para un congreso.
Al final del día toca pensar qué necesitas para los experimentos del día siguiente e intentar dejarlo todo organizado. Para un científico es importante tener un plan y sobre todo que el plan salga bien.

Aficiones

Me gusta mucho el cine, el baloncesto y el windsurf. También me gusta viajar e intento encontrar tiempo para visitar sitios nuevos. Me encanta probar recetas típicas de los sitios que visito y luego cocinarlas aquí para poder teletransportarme de nuevo a esos lugares.

Centro o departamento

Centro Andaluz de Biología del Desarrollo, Universidad Pablo de Olavide.

Línea de investigación en la que trabaja actualmente

Mi línea de investigación actual se centra en el estudio de los ritmos biológicos, entre los que se incluye el ritmo circadiano. Son ritmos circadianos aquellos que tienen una duración de aproximadamente 24 horas. Un ejemplo que todos conocemos es el ritmo de sueño/vigilia, pero este tipo de ritmos se manifiesta en muchos otros comportamientos y variables biológicas. Además, esta presente en todo tipo de seres vivos, gracias a lo cual se pueden distintos organismos modelo para su estudio, desde otros mamíferos como los ratones hasta moscas de la fruta o incluso hongos.
En nuestro laboratorio utilizamos como organismo modelo C. elegans, un pequeño gusano que a pesar de medir sólo 1 milimetro comparte aproximadamente un 40% de sus genes con los humanos. Utilizando este organismo modelo intentamos averiguar qué factores afectan al ritmo circadiano.