Maria Remedios Romero Aranda

Fisiología Vegetal, Ecofisiología, Eficiencia del uso del agua en agricultura, calidad de aguas de riego, salinidad y calidad de fruto

Nombre de la mesa: La agricultura ecológica como medio de producción de alimentos con alto valor nutricional

Temas sobre los que conversar

El cambio climático, la escasez de lluvias, y la sobreexplotación de los acuíferos subterráneos amenazan el abastecimiento de agua que se está convirtiendo en un problema de dimensión global a nivel mundial. De acuerdo al Instituto Mundial del Agua, el sector agrícola consume alrededor del 80% del agua dulce disponible. En este escenario, cada vez es mayor la presión que existe para el desarrollo de una agricultura sostenible y respetuosa con el medioambiente, lo que demanda una economía del agua que al mismo tiempo permita mantener niveles altos de productividad y calidad. Los cultivos hortícolas bajo invernadero, que tienen un gran impacto socio-económico en el litoral mediterráneo andaluz, requieren grandes cantidades de agua de riego. En el caso del cultivo de tomate, en el que más del 94% del peso fresco de los frutos es agua, se requieren unos 40-45 litros de agua para producir un Kg de cosecha.
A pesar de la economía en el consumo de agua que se puede alcanzar con un adecuado manejo de los sistemas de producción en invernadero, aún se puede mejorar la eficiencia del riego explotando caracteres fisiológicos específicamente asociados a la fisiología y a la arquitectura de las raíces de las plantas. De manera que estas aprovechen el máximo volumen del agua que se les aporta en el riego, evitando pérdidas de agua y fertilizantes en forma de lixiviados.
Por otra parte, un problema frecuente en los invernaderos mediterráneos, donde el riego se efectúa en exceso, es que a mediodía son frecuentes episodios de estrés hídrico en las plantas. Esto ocurre porque la capacidad de las raíces de algunos genotipos, en el caso concreto del tomate, para absorber el agua de riego no es suficiente para compensar las pérdidas de agua por transpiración foliar. En este escenario de alta temperatura y radiación dentro de los invernadero, un gran porcentaje de agua de riego y fertilizantes, se pierden en forma de lixiviados, al mismo tiempo que la deshidratación foliar ejerce un gran efecto de succión hídrica reduciendo el aporte de agua y nutrientes al fruto, con el consiguiente desarrollo de fisiopatías que reducen de forma significativa la producción y calidad de la cosecha (BER).
En la última década, el grupo de ecofisiología y relaciones hídricas, del Dpto de Mejora Vegetal y Biotecnología ha generado una gran cantidad de información sobre los procesos clave en la captación, transporte y distribución del agua en el cultivo de tomate. Los resultados obtenidos confirman el papel tan importante que ejercen las raíces para garantizar un óptimo desarrollo de la cosecha. Generar nuevas variedades de tomate con una mayor capacidad para capturar el agua de riego es uno de los desafios que se ha propuesto el grupo para los próximos años.
En el banco de germoplasma de La Mayora disponemos de variedades de tomate silvestre que crecen en condiciones extremas de sequía. Con este material se ha iniciado un ambicioso plan de trabajo orientado a mejorar la eficiencia del uso del agua en este cultivo. Los resultados obtenidos hasta ahora apuntan la existencia de una gran variabilidad en el consumo de agua de una serie de líneas obtenidas a partir del cruce entre una variedad silvestre y otra cultivada. Actualmente se están investigando las características de morfo-arquitectura que están relacionadas con las diferencias observadas en la conductividad hidráulica de las raíces (porcentaje de raíces finas, grosor del córtex, calibre del cilindro vascular, número de vasos del xilema, cantidad de suberina en la exodermis y endodermis, actividad de las acuaporinas). La información que se genere en estos estudios será determinante para seleccionar aquellas líneas de tomate con mayor capacidad para capturar agua, susceptibles de ser utilizadas como portainjertos de variedades comerciales. Así en las plantas injertadas el riego se podrá aplicar con menos frecuencia y/o en menor cantidad, con la consiguiente economía de agua.

Formación

Licenciatura en CC Biológicas , Universidad de Granada
Becaria predoctoral CICYT, Departamento de Horticultura, Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias (IVIA), Moncada, Valencia.
Becaria postdoctoral CICYT, Station de Bioclimatologie, Institut National de la Recherche Agronomique (INRA), Avignon, Francia.
Becaria postdoctoral CICYT, Institut of Food and Agriculture Sciences, University of Florida, Lake Alfred, Florida, EEUU.
Becaria postdoctoral INIA, Departamento de Citricultura. Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias. Moncada. Valencia.

Centro o departamento

Departamento de Mejora Vegetal y Biotecnología. Instituto de Hortofruticultura Subtropical y Mediterránea-La Mayora, CSIC, Málaga

Línea de investigación en la que trabaja actualmente

Mi actividad está dirigida a generar información para la mejora de la tolerancia del cultivo de tomate en situaciones de salinidad y estrés hídrico. Desde enfoques metodológicos diversos (ensayos en invernadero y cámaras de cultivo, en hidroponía o con diferentes tipos de sustrato) estudio la capacidad de la raíz para la captura de agua y nutrientes, sus implicaciones en la fotosíntesis y en la transpiración, y la repercusión en la producción y calidad de la cosecha.