Mila Santos Hernández.

Agronomía.

Nombre de la mesa: El control biológico en la agricultura

Formación

Durante el colegio y la secundaria, viví en el Puerto de Santa María (Cádiz). No era una estudiante brillante, porque me costaba comprender las cosas pero me esforzaba mucho. En el último curso de secundaria, una profesora que me impartió biología me dio la clave de mi futuro. Estudiaria Biología. Decidí buscarme un hueco en los laboratorios de la Facultad de Ciencias del Mar, para realizar mi tesis doctoral. Y aunque trabajando gratis al principio, finalmente llegó la posibilidad de dar clases y me convertí en profesora asociada de la Universidad de Cádiz. Investigaba en un hongo que afecta a numerosos cultivos, Botrytis cinerea. Una semana antes de defender mi tesis doctoral, conseguí una beca para irme al Centro Nacional de Biotecnología en Madrid. Tenía que optar por la comodidad de un puesto fijo o de aprender nuevas técnicas y tener otras oportunidades. Opté por lo segundo, aunque en el fondo sabía que era una locura. En Madrid, aprendí a construir genes, a introducírselos a los hongos y otras muchas técnicas que actualmente están en continuo cambio. Cuando se me acabó la beca, ya me había casado, y decidí irme a donde estaría finalmente mi futuro, la Universidad de Almería. Comencé como al principio, trabajando gratis, y después poco a poco, con esfuerzo, conseguí una plaza de profesora asociada. Desde entonces, pero siempre con esfuerzo, he aprendido muchas cosas de la agricultura almeriense. Actualmente, soy catedrática y espero poder ayudar a la agricultura a buscar alternativas al empleo de materias químicas en el campo.

1 día en la vida de un científico

Me levanto a las 6:30 de la mañana. Desayunamos los cinco (tengo tres hijas), y las mañanas son todo carreras. Cuando llego al trabajo, comienzan a llegar los alumnos al despacho a preguntar sus dudas, tanto por sus clases como por sus proyectos de investigación. A veces, toca ir al campo, otras los alumnos traen problemas de sus propias explotaciones, básicamente plantas enfermas (muy poco te traen tomates sanos para ti).
En el laboratorio, preparamos ensayos para desarrollar tanto en cámaras de cultivos como en los invernaderos. A veces, hemos estado muchas personas trabajando en equipo, pero con buen humor y pasándolo bien para que se pase pronto la jornada. Sobre las 2:00 h, marchamos a comer, y después seguimos trabajando unas horas más.
Al llegar a casa, en muchas ocasiones, hay que seguir trabajando, contestando correos a los alumnos, o bien preparando las clases. Este trabajo te da muchas satisfacciones. La principal es que aunque cada año eres más mayor, tus alumnos siguen teniendo la misma edad, y trabajar con gente joven, te hace estar más joven (al menos de mente).

Aficiones

Práctico deporte casi a diario. Por las mañanas antes de ir al trabajo, suelo ir a correr unos 10 km…me gusta hacer spinning, zumba, etc. Voy a clases de pintura, y aunque no soy Van Gogh, lo intento. Me encantan las manualidades y cuando tengo hueco hago muñecas con mis hijas. También me gustan los puzzles y los animales. Mis últimas mascotas, Lola y Gustavo, dos yacos.

Centro o departamento

Escuela Politécnica Superior. Departamento de Agronomía.

Línea de investigación en la que trabaja actualmente

- Búsqueda de microorganismos beneficiosos para la agricultura.
- Uso de residuos de la agricultura para ser re-utilizados de nuevo en los cultivos.