Reyes Alejano Monge.

Ingeniería Agroforestal

Nombre de la mesa: Qué historias nos cuentan los árboles

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Temas sobre los que conversar

Detrás de todo el trabajo científico en el terreno forestal está la importancia, la enorme importancia, que tiene conservar los bosques y sistemas naturales. Pero esa conservación hay que hacerla compatible con el uso de los recursos que nos proporcionan; recursos como la madera, los frutos, las cortezas como el corcho, las setas, etc., pero también otros recursos que no se miden en términos económicos pero son incluso más importantes: sumideros del C, liberadores de oxígeno, permiten mantener el equilibrio ecológico en nuesdtro planeta. Para conseguir compatibilizar conservación y uso, está la ciencia forestal, que nos ayuda a conocer los bosques, saber como funcionan y saber gestionarlos para garantizar esto. Dentro de esto, muy general, podemos hablar de temas más concretos, como por ejemplo una ciencia que se llama la dendrocronología. Gracias a esta ciencia podemos conocer la edad de los árboles a partir de sus anillos de crecimiento, pero no solo su edad sino su historia. Podemos ver como han ido creciendo a lo largo del tiempo, obteniendo lo que se denominan cronologías, en las que aparecen los años difíciles, los años de gran crecimiento, las grandes sequías, etc. Teniendo en cuenta que hay árboles de más de mil años en Andalucía (los más viejos del mundo tienen más de 4000 años y viven en las montañas de California y Nevada), ese crecimiento nos da una información muy importante sobre su historia y la historia del clima.La dendrocronología se está convirtiendo en una ciencia muy importante para conocer los cambios climáticos.
Además podemos hablar de cualquier tema relacionado con la gestión de los bosques en el que esteis interesados.

Formación

Yo nací en Madrid, así que estudié en esta gran ciudad, siempre en colegios públicos. Fui a un Instituto que me gustó mucho, donde tuve profesores que aún recuerdo, especialmente el de Educación Física. Siempre me encantó la naturaleza, los bosques. También me gustaban muchas otras cosas. Así que cuando pensé qué carrera estudiar me hice un lío y no sabía que decidir. Y empecé Ingeniería Industrial. No sé bien por qué. Porque mi hermana estaba estudiando esta carrera, porque me gustaban mucho las matemáticas y se me daban bien…Pero me equivoqué. Después de un año decidí cambiarme a Ingeniería de Montes, lo que fue fácil porque el primer curso de todas las Ingenierías es común. Aprobé todo y pasé a 2º curso de Montes. ¡Y fue la mejor decisión de mi vida, porque en esta titulación me sentí como pez en el agua! Claramente habia encontrado lo que me gustaba, y lo sentí desde el principio. Cuando estaba en 3º empecé a trabajar en la cátedra de Botánica, en el Mapa Forestal de España, con un profesor que fue mi Maestro, así con mayúscula. Se llama Juan Ruiz de la Torre, y le llamábamos el Cabra, porque cuando iba al monte andaba a toda velocidad. Aún mantengo contacto con él. Ël despertó en mi la vocación investigadora, las ganas de saber siempre más, de indagar, y de poner pasión en mi trabajo. Así que, aunque estuve un tiempo al terminar la carrera trabajando en una empresa forestal, a la vez decidí hacer los cursos de Doctorado de entonces, y pedí una beca de investigación a la Junta de Andalucía. En ese momento ya vivía en Andalucía, en concreto en Cazorla, un pueblo rodeado de una sierra espectacular. Tuve suerte y me concedieron la beca, así que comencé a hacer mi tesis doctoral, sobre una especie de pino, Pinus nigra, que es la especie más longeva que se conoce en nuestro país. Precisamente en Cazorla hay árboles ¡qué alcanzan mil años! Continué con mi tesis, y me surgió la oportunidad de venir a la Universidad de Huelva. Una vez aquí defendí la tesis doctoral, soy Doctora desde el año 1997, y desde entonces sigo investigando, y aún no he perdido la pasión y la curiosidad que arrastro desde la Universidad. Aunque, como todo el mundo, a veces me desanimo.

1 día en la vida de un científico

Una de las cosas que más me gusta de ser científica es que ningún día es igual a otro. Es un trabajo muy creativo, te permite hacer cosas tan diferentes como pasar un día leyendo artículos científicos, o libros (que puede resultar emocionante, aunque algunos penseis lo contrario) hasta organizar reuniones científicas a menudo con gente de otros paises, lo que es tremendamente enriquecedor; o en mi caso, vivir un día de trabajo de campo en bosques de pino, en una dehesa, o en otras formaciones en las que estes trabajando. Además, claro, como profesora también tengo que dar muchas clases. Y esto también me gusta. Es un provilegio poder contar las cosas que te gustan, y ayudar a otros a apasionarse con lo que estudian, igual que mis profesores hicieron conmigo.
A mi me encanta el trabajo de campo, así que os cuento por ejemplo lo que hice el lunes pasado. Estaba en el pueblo de Cazorla con otro compañero investigador y tres estudiantes que van a hacer un trabajo fin de carrera dentro del proyecto de investigación nuestro. Uno de ellos es italiano. Ha venido a España a estudiar un año, y le ha gustado mucho, así que ha decidido hacer aquí su proyecto. Nos levantamos muy temprano y desayunamos en un bar del pueblo. Y nos vamos a visitar al Ingeniero Técnico de la Consejería de Agricultura y Medio Ambiente encargado de la Gestión de los Bosques de la zona en la que trabajamos, para que sepa donde estaremos y hablar de varios temas. Después nos subimos todos a la Sierra. Todavía hace fresco y vamos disfrutando del paisaje mientras hablamos de la planificación del trabajo. Tenemos que replantear 80 parcelas en un bosque de Pinus nigra donde vamos a medir los árboles, su diámetro, au altura, la regeneración…y también su edad. Llegamos a la zona de trabajo , nos ponemos las botas, preparamos la mochila haciendo un repaso del material: cinta métrica, cinta pi, vértex, GPS, barrena de Pressler… todo el material técnico; y empezamos a subir por la ladera de pinos buscando nuestras parcelas, de cuyos centros conocemos las coordenadas y tenemos que localizar con el GPS. Llegamos a la primera parcela y organizamos el trabajo. Cada miembro del equipo se ocupa de unas mediciones. Uno va apuntando todos los datos, otro mide el diámetro de la parcela (son parcelas circulares), y ve qué arboles entran, otro mide diámetros de pies, otro alturas, otro saca los testigos para conocer la edad…. Así seguimos trabajando a lo largo del día. Con una parada para un bocadillo al mediodía, a la sombra fresca de un pino viejo. Al atardecer nos tenemos que marchar. Los estudiantes se quedan trabajando unos días más. Los profesores tenemos que volver a Huelva.

Aficiones

Hay muchas cosas que me gustan. Me encanta escribir y pintar (tengo un blog de microrelatos con acuarelas adondelcaminoira.blogspot.com. Leo mucho, no solo literatura científica, sino también novelas, y me gustan mucho los libros sobre evolución humana, o antropología. Ahora me estoy leyendo uno sobre una tribu de norteamerica, los Havasupai (he estado hace poco en Arizona, y me gusta leer cosas de los sitios a los que voy). Y mi gran pasión es Viajar. Me parece que es muy importante ir a otros lugares, tratar con otra gente que habla otro idioma, que ve la vida de otra manera, que busca distintas soluciones a los problemas…. Creo que nos hace madurar mucho, y por supuesto disfrutar. Además siempre he hecho deporte. Ahora lo que más me gusta es nadar, porque tengo una pequeña lesión en un pie, y no puedo correr, que también me gusta. O recorrer kilómetros en bici tampoco me importa nada.

Centro o departamento

Escuela Técnica Superior de Ingeniería, Departamento de Ciencias Agroforestales, Universidad de Huelva

Línea de investigación en la que trabaja actualmente

Ahora estoy trabajando en varias líneas. Una de ellas es la Gestión Sostenible de las Dehesas, que como quizá ya sabeis, son sistemas arbolados pero con baja densidad porque también tienen un uso ganadero. Las dehesas tienen bastantes problemas, entre ellos que muchos árboles están muriendo. Estamos tratando de conocer mejor los sistemas, para mejorar su gestión y poder obtener de ellos los beneficios que se demandan. Dentro de las dehesas estoy especializada en los patrones de producción de bellota de la encina.
Y otra línea, en la que ahora estoy muy ilusionada, es lo que se llama Dendrocronología, que consiste en el análisis del crecimiento de los árboles a partir de los anillos de crecimiento que pueden verse en su madera. No es necesario cortar los árboles para ver como crecen, sino que puede hacerse extrayendo de los árboles unos testigos, que son cilindros de sección muy pequeña, con un aparato que se llama barrena de Pressler