
Raquel Rodríguez Solana
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Ciencia y Tecnología de los Alimentos | Presencial
Alimentos, salud y sostenibilidad: el papel de la cienciaCarretera Cañada de la Loba (CA-3102) PK 3. Jerez de la Frontera, Cádiz
Formación
Comencé mi camino en la ciencia en Galicia, en el Colegio Atín (Mos) y en el Instituto Santa Irene de Vigo, en la modalidad de Ciencias Puras, donde descubrí mi pasión por la química y cómo ésta conecta con la vida cotidiana, especialmente a través de los alimentos. Tras el instituto, estudié Química en la Universidad de Vigo, donde aprendí a combinar curiosidad, experimentos y análisis para entender cómo funcionan las cosas a nivel molecular.
Después, realicé un Máster en Ciencia y Tecnología Agroalimentaria en Ourense, que me permitió acercarme a la investigación aplicada, analizando la calidad y los compuestos saludables de los alimentos, y sentando las bases de mi Doctorado, centrado en mejorar la seguridad y las propiedades funcionales de alimentos mediterráneos.
Durante mi doctorado tuve la oportunidad de vivir una estancia predoctoral en Grecia, donde aprendí a trabajar en un entorno internacional y a colaborar con científicos de distintas culturas. Más tarde, continué mi investigación en Portugal y en los centros IFAPA de Córdoba y Jerez de la Frontera, donde actualmente desarrollo proyectos que combinan innovación, sostenibilidad y transferencia de conocimientos al sector agroalimentario.
Mi trayectoria muestra que la ciencia no es solo experimentos en un laboratorio: es explorar, viajar, colaborar y generar soluciones que pueden mejorar nuestra alimentación y nuestro futuro.
Un día en la vida de un científico
Mi día empieza como el de muchas personas: me levanto, me ducho, desayuno y me desplazo al trabajo. Al llegar al IFAPA, lo primero es revisar correos electrónicos y planificar las tareas del día: experimentos en el laboratorio, análisis de datos, reuniones con compañeros o elaboración de informes y artículos científicos.
Gran parte de mi jornada transcurre en el laboratorio, donde preparo y analizo muestras de alimentos, desde frutas y cereales hasta productos derivados como bebidas. Las muestras requieren pretratamientos: transformar lo que llega del campo en algo que podamos analizar con técnicas avanzadas, como cromatografía o espectroscopía, para estudiar su composición química. También dedico tiempo a procesar datos, generar gráficos y comparar resultados con objetivos científicos.
A veces, toca salir al campo. En IFAPA Rancho de la Merced, por ejemplo, seguimos ensayos en viñedos y cultivos de cereales: observamos el estado de las plantas, detectamos posibles enfermedades y, en época de cosecha, recogemos muestras que luego analizamos en el laboratorio, o muestras como las uvas, que son usadas para la elaboración de vino mediante un proceso de fermentación que hay que controlar.
Entre experimentos y reuniones, nunca falta un café con compañeros para compartir ideas y experiencias. Al final de la jornada, regreso a casa, descanso un poco viendo una serie o doy un paseo, y si quedan tareas pendientes, continúo trabajando en el ordenador un rato más. Por la noche preparo la cena, leo o vuelvo a ver alguna serie antes de irme a dormir, recargando energías para el día siguiente.
Ser científico combina curiosidad, análisis y paciencia, pero también momentos de creatividad y colaboración. Cada día es diferente, y siempre hay algo nuevo que descubrir, analizar o mejorar, contribuyendo a la alimentación saludable y sostenible del futuro.
Aficiones
Fuera del laboratorio, me gusta viajar y conocer nuevas culturas, descubrir cómo se elaboran los alimentos tradicionales en distintas regiones. También disfruto explorando lugares donde todavía se producen productos artesanales, y aprendiendo sobre las técnicas y tradiciones locales.
En mi tiempo libre, me gusta ver series de todo tipo y jugar al bádminton para mantenerme activa. Además, soy amante de los animales: me encantan los gatos y los perros, y siempre que puedo disfruto de su compañía.
Estas aficiones me permiten desconectar de la rutina científica, recargar energía y, en ocasiones, incluso inspirarme para nuevas ideas en mi trabajo.
Centro o departamento
En el centro IFAPA Rancho de la Merced, en el área de Agroindustria y Calidad Alimentaria.
Línea de investigación en la que trabaja actualmente
Trabajamos en proyectos muy cercanos a nuestro entorno, usando plantas y algas que crecen en las costas de Cádiz. Uno de los proyectos estudia la salicornia, una planta que crece en las marismas. La cultivamos de manera sostenible usando aguas recicladas de criaderos de lenguado y analizamos qué nutrientes y compuestos saludables tiene.
El otro proyecto utiliza algas de nuestras costas, como la “ensalada de mar” (Ulva spp.) y una alga invasora (Rugulopteryx okamurae). Estas algas se usan para fabricar productos llamados bioestimulantes, que se aplican a las viñas para hacer que éstas sean más resistentes a la sequía y a enfermedades como hongos. Además, estudiamos cómo estos bioestimulantes afectan la calidad de la uva y del vino final, buscando mejorar tanto la resistencia de las plantas como la calidad de los alimentos que consumimos.
