
María del Rosario Rodríguez Muñoz
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Bromatología y Tecnología de Alimentos | Presencial
Nada se tira, todo se transforma: de los subproductos de la uva al color del vinoSala de Estudios de la ETSI Informática (campus de Reina Mercedes). | 10:00h
Formación
Durante Primaria me gustaban prácticamente todas las asignaturas, así que decidir qué quería ser de mayor no era tarea fácil. No fue hasta 3.º de la ESO, cuando tocaba elegir entre ciencias y letras, que tuve que empezar a planteármelo en serio. Como todavía no tenía ni idea de a qué quería dedicarme, pero siempre me había fascinado investigar, experimentar y descubrir cosas nuevas, decidí escoger ciencias.
Tras terminar Bachillerato, llegaron las dudas entre Biología y Química (y el famoso momento de decidir qué estudiar después de Selectividad, ¡como si fuera tan fácil!). Finalmente, con una mezcla de ilusión, nervios y algo de miedo, me decanté por el Grado en Química en la Universidad de Sevilla.
Durante la carrera descubrí que lo que más me interesaba era la química que hay detrás de los alimentos, así que decidí continuar con el Máster en Tecnología e Industria Alimentaria, también en la Universidad de Sevilla.
La elección de mi Trabajo Fin de Máster me llevó a conocer al grupo de investigación Color y Calidad de Alimentos de la Facultad de Farmacia. Entre lo mucho que me gustó el tema, todo lo que aprendí y las personas que me guiaron durante ese tiempo, decidí que quería seguir investigando con ellos. Y así, casi sin darme cuenta, acabé empezando el Doctorado, que es a lo que me dedico actualmente.
Un día en la vida de un científico
Mi día empieza tempranito, a las 8:00 de la mañana, organizando todo lo que tengo por delante. Y es que no hay dos días iguales: algunos toca pasar horas y horas en el laboratorio haciendo experimentos, mientras que otros toca sentarse delante del ordenador a analizar datos, investigar, leer artículos científicos o escribir sobre los resultados obtenidos.
Una vez organizado el día, ¡manos a la obra! Aunque los días de laboratorio puedan parecer los más duros, son los que más disfruto. Para mí, cada experimento es como una pequeña investigación dentro de otra: parto de algo que desconozco y, poco a poco, voy descubriendo qué ocurre con lo que tengo entre manos (que, en mi caso, suelen ser hidrolizados y fracciones peptídicas de semillas de uva).
Eso sí, no siempre sale todo como una espera. A veces los experimentos parecen tener vida propia y los resultados no son los que imaginabas. Pero la ciencia también consiste en tener paciencia, buscar explicaciones y volver a intentarlo.
Y como no todo va a ser trabajar, llega uno de los momentos importantes del día: ¡la hora de comer! Un ratito para desconectar, charlar y echar unas risas con mis compañeros.
Después, vuelta a la carga. Dependiendo del día, toca continuar con los experimentos o intentar darle sentido a todos esos datos que hemos obtenido, buscando información y comparando nuestros resultados con los de otros investigadores.
Y así transcurre un día de trabajo, entre experimentos, preguntas, algún que otro quebradero de cabeza y, sobre todo, muchas ganas de seguir descubriendo cosas nuevas.
Aficiones
En mi tiempo libre me gusta disfrutar de una buena serie, quedar con amigos y hacer deporte, ya sea ir al gimnasio o salir a pasear por el parque (¡lo que sea para gastar energía, si es que todavía me queda!).
Pero, sin duda, una de mis grandes pasiones es viajar y descubrir lugares nuevos. Me encanta conocer paisajes, recorrer pueblos con encanto y perderme por rutas y rincones poco turísticos. Soy de las que disfrutan descubriendo esos lugares que no suelen aparecer en las guías de viaje y que, muchas veces, son los que más sorprenden.
Centro o departamento
Departamento de Nutrición y Bromatología. Facultad de Farmacia. Universidad de Sevilla.
Línea de investigación en la que trabaja actualmente
Mi investigación se centra en obtener y caracterizar fracciones peptídicas con propiedades antioxidantes a partir de la harina de semillas de uva, buscando dar una segunda vida a este subproducto. El objetivo es estudiar su potencial para mejorar la estabilidad del color del vino tinto y, al mismo tiempo, contribuir a un aprovechamiento más sostenible de los recursos.
