Av. del Conocimiento, 33, 18016 Granada | 09/11/2026 10:00h
Elegir qué estudiar después de Bachillerato puede generar muchas dudas. ¿Cómo sé qué carrera es la adecuada para mí? ¿Y si me gustan varias disciplinas diferentes? ¿Tengo que elegir entre ellas o existen formas de combinarlas?
Cuando pensamos en profesiones relacionadas con la salud, solemos imaginar carreras como Medicina, Enfermería o Biología. Sin embargo, existen otros caminos menos conocidos que también permiten contribuir a la investigación biomédica. Mi trayectoria es un ejemplo de ello: estudié Matemáticas y, a través de las Biomatemáticas y la Bioestadística, he llegado a trabajar en un entorno de investigación relacionado con la biología y la medicina.
En esta mesa hablaremos sobre las posibilidades que existen más allá de las opciones que conocemos mejor, sobre cómo se pueden conectar distintas disciplinas y sobre las oportunidades profesionales que pueden surgir de esas conexiones. Descubriremos qué es la Bioestadística, cómo se utilizan las matemáticas para analizar datos relacionados con la salud y por qué el trabajo de matemáticos, estadísticos y otros perfiles científicos también es importante para la investigación biomédica.
También conversaremos sobre la carrera investigadora: en qué consiste, cómo es el día a día de una persona que investiga y qué supone realizar un doctorado. Y, sobre todo, hablaremos de las dudas que aparecen al elegir nuestro futuro académico y de cómo explorar opciones que quizá nunca nos habíamos planteado.
Av. del Conocimiento, 33, 18016 Granada | 04/11/2026 10:00h
Cuando pensamos en el cáncer, solemos imaginar tumores muy grandes en personas mayores, pero en realidad ¿sabéis que existen células del cáncer en todos nosotros, aunque solo sea por minutos? También asociamos el diagnóstico del cáncer mediante las pruebas de imagen o una biopsia del tejido, pero ¿sabías que no todos los tumores son iguales? Y que, ¿la sangre también puede contener información del cáncer y sobre lo que está ocurriendo dentro de nuestro cuerpo?
Mi trabajo se centra en la investigación del cáncer a través de la biopsia líquida, una técnica que permite estudiar pequeñas señales que los tumores liberan a la sangre. Entre ellas encontramos células tumorales circulantes y pequeñas partículas llamadas vesículas extracelulares, que transportan proteínas y otras moléculas capaces de revelar información sobre las células de las que proceden. Así, actuan como mensajeras enviadas desde unas células para comunicarse con otras.
Estudiando estas células y sus señales, intentamos descubrir cómo se comportan los tumores, por qué algunos pacientes responden a los tratamientos y se curan mientras que otros desarrollan resistencia. Nuestro objetivo es identificar nuevos “biomarcadores” o cuales de estas señales son capaces de predecir qué tratamiento va a funcionar y en qué paciente. De esta manera, usamos la sangre como una manera de espiar los mensajes del tumor y descubrir cómo atacarlo. La principal ventaja de la sangre es que puede obtenerse fácilmente y estudiarse varias veces a lo largo del tiempo, así podemos observar cómo cambia la enfermedad a lo largo del tiempo.
Durante este encuentro, puedo contaros mi experiencia personal en investigación del cáncer y de cómo analizamos estas señales en el laboratorio, qué podemos descubrir a partir de una muestra de sangre y cuáles son los retos que todavía debemos superar.
Av. del Conocimiento, 33, 18016 Granada | 05/11/2026 10:00h
¿Te imaginas un laboratorio en el que los investigadores tuvieran grandes ideas, pero no funcionaran los equipos, faltaran materiales o nadie se ocupara de mantener las condiciones adecuadas para trabajar? Por muy buena que sea una idea científica, necesita mucho más que un experimento para hacerse realidad.
En este Café con Ciencia quiero contar qué ocurre cuando pasas de estar centrado en tus propios experimentos a tener que organizar un servicio del que dependen muchos otros investigadores. Hablaremos de células que necesitan unas condiciones muy concretas para sobrevivir, de equipos imprescindibles, de bioseguridad y de todo lo que hay que organizar para que la investigación pueda avanzar.
También descubriremos la parte menos visible de la ciencia: los problemas inesperados, las averías, las decisiones difíciles y la búsqueda de soluciones. Porque detrás de cada experimento hay mucho trabajo de planificación, coordinación y organización, además de una buena dosis de capacidad de adaptación y paciencia.
Mi objetivo es mostrar que hay muchas maneras de contribuir al avance científico y que no siempre acabamos trabajando en lo que imaginábamos cuando empezamos. En mi caso, he descubierto que se puede seguir vinculado a la ciencia desde la investigación, la empresa privada, el desarrollo de nuevas tecnologías o ayudando a otros investigadores a sacar adelante sus proyectos. Porque se puede hacer ciencia desde muchos sitios, y no siempre hace falta estar detrás de una pipeta. A veces, basta con tener ganas de aprender, trabajar en equipo y atreverse a salir de nuestra zona de confort para descubrir nuevas oportunidades.
Av. del Conocimiento, 33, 18016 Granada | 09/11/2026 10:00h
Parece que en Ciencia e Investigación sólo hay cabida para Biólogos, Químicos, Físicos, Farmaceúticos, Médicos, en definitiva, carreras universitarias. Pues bien, eso no es del todo cierto, también se necesita personal de Formación profesional como Técnicos de laboratorio de, administrativos y de gestión, informática, mantenimiento, seguridad, prevención de riesgos, etc.
En un Centro de Investigación hay muchas áreas a tener en cuenta, desde el correcto funcionamiento de un microscopio o una cabina de seguridad biológica, a la redacción de un proyecto de investigación, a la elaboración de hipótesis y realización de experimentos.
En mi caso, soy técnico de laboratorio de la Unidad Común de Apoyo de Cultivos Celulares, como tal me encargo de la limpieza, mantenimiento, calibración y gestión del equipamiento de uso común de la misma. Damos servicio a más de 100 investigadores en cuatro Salas de Cultivo Celular, dotadas de Cabinas de Seguridad Biológica donde se manipulan los cultivos celulares en una ambiente de esterilidad; Incubadores donde crecen las células en condiciones óptimas y controladas de CO2, humedad y temperatura; Centrífugas para poder separar las células; Baños termostáticos para atemperar los medios de cultivo y descongelar los viales de células congeladas; Microscopios para observar las células; Contadores automáticos para el contaje de células; Frigoríficos y Congeladores para preservar los medios de cultivo y los reactivos que se usan en los diferentes ensayos que desarrollan los diferentes grupos de investigación del centro.
En la Unidad de Cultivos Celulares, es fundamental evitar las contaminaciones, porque alteran los resultados de los ensayos y se propagan con facilidad, y que cada equipo funcione adecuadamente. Por ello los planes de limpieza y mantenimiento preventivo periódicos de cada uno de los equipos es fundamental, además del correcto uso de los mismos por parte de los usuarios. Hay un flujo de comuniación muy fluido entre los investigadores y los técnico de las Unidades, en cuanto algo no funciona, nos lo hacen saber y nosotros nos encargamos de solucionarlo lo antes posible. Si está en nuestra mano, lo hacemos nosotros, y si no, le pedimos ayuda al compañero de mantenimiento. Somos un equipo multidisciplinar donde todos somos importantes y necesarios.
Av. del Conocimiento, 33, 18016 Granada | 04/11/2026 10:00h
El cáncer no es una sola enfermedad, sino cientos de realidades distintas. Su origen está en los errores que ocurren dentro de nuestras células. La biología molecular es la disciplina científica que actúa como un «microscopio superpotente» para estudiar estos fallos a nivel del ADN, el ARN y las proteínas.
Gracias a la investigación en este campo, hoy no solo sabemos cómo crece un tumor, sino que podemos identificar sus huellas dactilares mediante los biomarcadores. Un biomarcador es una molécula biológica medible —como una mutación genética específica o una proteína alterada en la sangre— que delata la presencia del cáncer, indica su gravedad o predice cómo responderá a un tratamiento.
El mayor interés para la medicina actual radica en cómo estos hallazgos transforman la práctica clínica a través de dos herramientas revolucionarias:
- La biopsia líquida: Permite detectar rastros del tumor mediante un simple análisis de sangre, evitando cirugías molestas.
- La medicina de precisión: Consiste en diseñar terapias dirigidas exclusivamente a corregir el error molecular del paciente, atacando las células cancerosas y protegiendo las sanas.
Investigar en biología molecular es, en esencia, aprender el idioma secreto de las células para ganarle la carrera al cáncer antes de que muestre sus primeros síntomas.
