Magdalena Martínez Cañamero

Microbiología.

Nombre de la mesa: SWI@UJA/Micromundo: Estudiantes de ESO y bachillerato participando en la lucha mundial contra la resistencia bacteriana a los antibióticos.

Temas sobre los que conversar

Vamos a descubrir la importancia de los microorganismos tanto en la biosfera como en la propia fisiología humana. Las bacterias estaban en el mundo mucho antes que nosotros y tienen habilidades para estar mucho tiempo después. Son la base del funcionamiento de la Vida, de la Vida con mayúsculas del Planeta y de la vida particular de cada uno de nosotros también. No las podemos ver pero se encuentran por todas partes y nos rodean. En nuestro organismo tenemos más células bacterianas que de nuestro propio cuerpo ¿cómo es eso posible? Ven a hablar con nosotros y a descubrirlo.

Formación

Soy de Jaén. Tras realizar mis estudios en Ciencias Biológicas por la Universidad de Granada, comencé mi formación en el Programa de Doctorado “Ecología Microbiana”, base de las diferentes líneas de investigación en las que he trabajado. Así, tras obtener una beca para realizar la Tesis Doctoral seguí formándome gracias a varias estancias postdoctorales en USA durante cinco años. Estudié las interacciones moleculares de bacterias del suelo en el laboratorio de los Dres. Sumiko y Masayori Inouye en el Departamento de Bioquímica de la University of Medicine and Dentistry of New Jersey y trabajé como investigadora postdoctoral senior con bacterias marinas bioluminiscentes de Hawaii en el laboratorio de Microbiología del Dr. Edward G. Ruby en la University of Southern California en Los Angeles, complementando esta formación con estudios de especialización en Diversidad Microbiana gracias a una beca de la Fundación Bernard Davies en el Marine Biological Laboratory de Massachusetts, donde también trabajé como profesora ayudante al año siguiente.

A mi vuelta a España y después de un contrato de reincorporación en la Universidad de Granada, mi trayectoria profesional recaló en la entonces recientemente creada Universidad de Jaén, donde ahora ya llevo 20 años en el área de Microbiología.

1 día en la vida de un científico

Entre mis obligaciones en el trabajo y con mi familia, no me queda mucho tiempo libre en el día. El tiempo pasado en la UJA suele ser muy intenso y variado, es difícil establecer un día típico. Con clases, tutorías, reuniones de coordinación y la investigación, las horas pasan muy rápido. Ya por la tarde, tras volver a casa y organizar las labores familiares, dedico tiempo a escribir artículos donde plasmo los resultados obtenidos en nuestra investigación.

Aficiones

De joven me gustaba el montañismo y desde que volví a Jaén tengo en mente retomar esta afición, aunque ya en versión senderismo, claro. Aunque es algo que sigue pendiente, yo creo que deja impronta y uno es montañero para siempre. Eso sí, siempre intento bajar al campus andando para despejar la mente y hacer un poco de ejercicio. También me gusta nadar y cuando tengo una temporada algo más tranquila retomo la piscina, aunque igualmente han sido pocas las temporadas tranquilas. Fuera del deporte, me encanta el cine, y ver películas en familia es una de nuestras actividades de ocio principales. Siempre he sido una lectora voraz, pero ahora las novelas las guardo sólo para las vacaciones de verano y los viajes, mientras que el día a día se queda para artículos y ensayos. Finalmente, viajar es mi top uno en aficiones, y eso no ha decaído nunca. En casa no somos perezosos para hacer las maletas. Nos gusta organizar nuestros propios viajes y acumular recuerdos y experiencias que comentamos luego mil veces.

Centro o departamento

Pertenezco al Departamento de Ciencias de la Salud y mi docencia está enmarcada en la Facultad de Ciencias Experimentales. Doy clase en Biología y en Ciencias Ambientales, dos carreras preciosas con cuyos alumnos disfruto un montón.

Línea de investigación en la que trabaja actualmente

Desde hace unos ocho años trabajo principalmente en una línea de investigación sobre el efecto del aceite de oliva en la microbiota intestinal, comparándolo con otras grasas. Es un trabajo apasionante porque en los últimos tiempos estamos descubriendo la cantidad de cosas que las bacterias de nuestro intestino pueden hacer por nosotros. En nuestro equipo hemos visto que, aunque comer con mucha grasa es negativo para nuestras bacterias, el aceite de oliva virgen extra no se comporta igual, y no modifica el equilibrio de los grupos bacterianos intestinales, como sí hacen otros compuestos. .