
Francisco Javier García Prieto
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Didáctica y Organización Escolar | Presencial
Inclusión ¿utopía o realidad?Hall Edificio José Isidoro Morales. Campus de El Carmen. Universidad de Huelva | 09:30h
Formación
De alumno de una escuela rural a investigador de la educación
¿Sabías que el lugar donde estudias puede despertar una vocación que te acompañe toda la vida?
Cuando era pequeño, Francisco Javier estudió en una escuela rural. Aquella experiencia marcó su manera de entender la educación y despertó su interés por conocer mejor cómo se aprende y cómo son las escuelas de los pueblos.
Estudió Magisterio de Educación Primaria y después Psicopedagogía. Continuó formándose con un máster en Educación Intercultural y otro en Docencia Universitaria. Pero su curiosidad por las escuelas rurales le llevó aún más lejos: realizó su tesis doctoral sobre la educación en el medio rural, investigando sus características, sus posibilidades y los retos a los que se enfrentan.
Hoy es profesor e investigador de la Universidad de Huelva. Estudia cómo mejorar la educación, cómo atender a la diversidad del alumnado y qué podemos aprender de las escuelas rurales. También participa en proyectos de investigación que buscan transformar la enseñanza y hacer que las escuelas sean espacios donde todos y todas tengan oportunidades para aprender.
¿Su misión? Demostrar que las escuelas rurales tienen mucho que enseñarnos y que la innovación educativa puede surgir en cualquier lugar, también en los pueblos más pequeños.
¿Te gustaría descubrir cómo se investiga una escuela, qué hace diferente a la educación rural y cómo podemos mejorar la forma de enseñar y aprender? ¡Ven a compartir un Café con Ciencia con Francisco Javier!
Un día en la vida de un científico
Un día en mi vida como investigador: comprender la escuela para transformar la educación
¿En qué consiste el día a día de un investigador universitario? En mi caso, la investigación me lleva a recorrer centros educativos, conocer comunidades rurales, compartir experiencias con docentes, trabajar con estudiantes universitarios y diseñar propuestas para mejorar la educación. Mi trabajo combina diferentes escenarios, pero tiene un propósito común: comprender cómo aprendemos y enseñamos para contribuir a una educación más innovadora, inclusiva y conectada con la realidad.
Una parte importante de mi actividad investigadora se centra en la escuela rural. Visitar estos centros, conversar con sus equipos directivos y docentes, conocer sus proyectos educativos y analizar sus prácticas me permite descubrir tanto sus posibilidades como los desafíos a los que se enfrentan. Me interesa especialmente comprender cómo influye el contexto en la enseñanza, cómo se organizan los centros, qué metodologías utilizan y de qué manera pueden responder a la diversidad de su alumnado. Cada escuela tiene una historia, unas necesidades y una comunidad que merece ser escuchada. Por eso, investigar sobre educación rural significa acercarse a sus realidades, reconocer su valor y aprender de las experiencias que se desarrollan en ellas.
Mi trabajo también está vinculado a la innovación educativa y al análisis de las prácticas docentes. A través de entrevistas, observaciones, revisión de documentos y análisis de experiencias, intento comprender qué sucede realmente en las aulas y qué podemos aprender de quienes trabajan cada día en ellas. La investigación no consiste únicamente en identificar dificultades, sino también en reconocer las iniciativas que funcionan, estudiar por qué lo hacen y explorar cómo pueden inspirar nuevas formas de enseñar y aprender.
Otra parte de mi jornada está relacionada con los proyectos INCLUREC e INCLUCIENCIA, en los que comparto trabajo con otros investigadores y colaboro en iniciativas dirigidas a mejorar la inclusión educativa. En las aulas laboratorio INCLUREC e INCLUCIENCIA participamos en talleres, diseñamos y analizamos recursos didácticos inclusivos y exploramos nuevas estrategias para responder a las necesidades del alumnado en distintas etapas educativas. Son espacios donde la investigación se combina con la experimentación, la creatividad y el trabajo colaborativo. Las ideas se convierten en propuestas, las propuestas se ponen a prueba y cada experiencia nos ayuda a formular nuevas preguntas.
La inclusión es, además, una perspectiva que conecta buena parte de mis intereses investigadores. Me preocupa cómo podemos conseguir que las propuestas educativas respondan a la diversidad real de las aulas, evitando que las dificultades del alumnado se conviertan en barreras para aprender y participar. Para ello, resulta fundamental trabajar junto a docentes, profesionales, estudiantes y entidades, compartir conocimientos y construir respuestas que tengan sentido en los contextos donde se van a utilizar.
La docencia universitaria ocupa también un lugar esencial en mi día a día. Como profesor del área de Didáctica y Organización Escolar, intento acercar a mis estudiantes los problemas reales que investigo. Analizamos experiencias educativas, debatimos sobre metodologías, reflexionamos sobre la organización de los centros y buscamos alternativas para mejorar las prácticas docentes. Las preguntas y aportaciones del alumnado enriquecen mi propia mirada investigadora. Entiendo la relación entre docencia e investigación como un proceso de aprendizaje compartido en el que la universidad no solo transmite conocimientos, sino que también los cuestiona, los desarrolla y los transforma.
A todo ello se suma el trabajo que no siempre se ve: leer publicaciones científicas, analizar información, organizar resultados, participar en reuniones de investigación, colaborar con otros equipos y escribir artículos para compartir los avances con la comunidad académica. La investigación requiere tiempo, constancia y capacidad para revisar las propias ideas. No siempre encontramos las respuestas que buscamos, pero incluso las preguntas que quedan abiertas nos ayudan a comprender mejor la realidad educativa.
Si tuviera que definir mi trabajo en pocas palabras, diría que investigar es mantener una conversación constante entre la universidad y las escuelas. Es escuchar a quienes enseñan y aprenden, comprender los contextos, analizar las experiencias y buscar alternativas que contribuyan a mejorar la educación. Desde una pequeña escuela rural hasta un aula universitaria, cada escenario ofrece oportunidades para aprender y generar conocimiento.
Porque investigar en educación no consiste solamente en estudiar lo que ocurre, sino también en imaginar, construir y compartir otras formas de hacerlo posible.
Aficiones
Me encanta leer, la música, viajar, hacer recursos para el aula, comprar pero sobre todo me gusta hacer actividades para ayudar a las personas con algún tipo de barrera.
Centro o departamento
Departamento de Pedagogía, Facultad de Educación, Psicología y Ciencias del Deporte.
COIDESO.
Línea de investigación en la que trabaja actualmente
Investigo cómo mejorar la educación en las escuelas rurales, donde aprender puede ser una experiencia muy especial. Me interesan las metodologías activas, que permiten aprender investigando, experimentando y trabajando en equipo, y la innovación educativa para encontrar nuevas formas de enseñar. También estudio cómo conseguir que las escuelas rurales sean inclusivas, aprovechen las oportunidades de su entorno y ofrezcan a todo el alumnado las mismas oportunidades para aprender y desarrollar sus capacidades, viva donde viva
