
Javier Soto Zaragoza
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Artes y Humanidades | Presencial
Los estudios literarios, una ciencia que va más allá de los librosHall del Paraninfo, Ed. de Gobierno y Paraninfo, Campus UAL | 10:00h
Formación
Estudié hasta Bachillerato en el colegio La Salle-Virgen del Mar. Como siempre había querido ser profesor y tenía habilidad para escribir y para comprender la literatura, decidí estudiar Filología Hispánica en la Universidad de Almería, con la intención de convertirme algún día en profesor de Lengua en algún instituto. Por el camino, empezó a gustarme más la universidad, así que cambié de planes. Terminé la carrera y me fui a Granada a estudiar un máster en Estudios Literarios y volví después a Almería. Hice (con pandemia de por medio) el máster el Profesorado de Educación Secundaria, por si alguna vez se despierta de nuevo mi antigua vocación, pero centré mis esfuerzos en el Doctorado, necesario para poder dar clase en la universidad. Me doctoré en Ciencias Humanas y Sociales, con una tesis realizada en el ámbito de la literatura y dedicada a analizar lo que hay de literario en las canciones de Joaquín Sabina.
Un día en la vida de un científico
La labor diaria de quien investiga la literatura se parece bien poco a la de otros científicos. En nuestro caso, no tenemos que pasar por el laboratorio para controlar el experimento que estamos llevando a cabo, ni suele ser necesario el trabajo de campo. Mi día a día como investigador en literatura está, por el contrario, lleno de libros, notas y preguntas. Suelo empezar leyendo con atención textos que despiertan nuevas interpretaciones o contradicen lo establecido. A menudo visito bibliotecas y archivos digitales en busca de aquellos libros que necesito para mis investigaciones. La escritura ocupa buena parte de mi tiempo: preparo artículos, ensayos o conferencias donde intento aportar una perspectiva innovadora.
Una parte importante también es compartir estos hallazgos con compañeros investigadores y, por supuesto, con mis alumnos.
Aficiones
Mal profesor de literatura sería si entre mis aficiones no estuviera leer. Aunque, contra lo que se puede pensar, no todos lo que leo son clásicos literarios. Confieso cierto placer culpable, por ejemplo, por las primeras novelas de Dan Brown. Entre otras aficiones están el cine (por ejemplo, las películas de Tarantino) y la música, que a través de mis investigaciones he convertido también en parte de mi trabajo.
Centro o departamento
Departamento de Filología.
Línea de investigación en la que trabaja actualmente
La relación de la literatura y la música.
