
Laura Pascual Velázquez
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Ciencias Sociales y Jurídicas | Presencial
Del móvil a tu barrio: la criminología que no sale en las seriesFacultad de Ciencias de la Educación. Bulevar Louis Pasteur s/n | 09:30h
Formación
Estudié en el IES Martínez Montañés de Sevilla. Y luego me licencié en Criminología en la Universidad de Valencia. Después amplié mi formación con estudios sobre criminalidad y seguridad pública en la Universidad de Sevilla y un máster en Políticas Públicas y Sociales en la Universidad Pompeu Fabra y la Johns Hopkins University.
Actualmente estoy realizando mi doctorado en la Universidad de Barcelona, en el programa de Cerebro, Cognición y Conducta.
Mi trayectoria combina dos intereses: entender por qué ocurren determinados problemas sociales y descubrir qué podemos hacer para prevenirlos o mejorar la manera en que respondemos a ellos.
Un día en la vida de un científico
¡La verdad es que no hay dos días iguales!
Hay días en los que doy clase en la universidad y una escena de una película o una noticia acaba provocando un debate que nadie esperaba. Lo divertido es que siempre hay alguien que empieza diciendo «esto está clarísimo» y, diez minutos después, ya no tenemos tan claro quién tiene razón.
Otros días me paso horas analizando datos, leyendo investigaciones y tratando de responder a preguntas que, en principio, parecían bastante sencillas. Hasta que aparecen resultados que no encajan con lo que esperábamos y toca averiguar por qué. Esa parte se parece un poco a resolver un misterio, aunque con más hojas de Excel y menos persecuciones.
También hay días en los que salgo de la universidad para reunirme con profesorado, profesionales de servicios sociales o ayuntamientos. Escuchamos los problemas con los que se encuentran a diario y pensamos qué se puede hacer para prevenirlos. Otras veces toca viajar, impartir formaciones o compartir nuestros descubrimientos con investigadores de otros lugares.
Aunque investigar puede parecer una actividad solitaria, buena parte de mi trabajo consiste en hacer preguntas, escuchar a personas muy diferentes y descubrir que las cosas casi nunca son tan sencillas como parecen.
Y sí, también paso bastantes horas delante del ordenador, escribiendo y respondiendo correos que parecen multiplicarse solos. ¡No todo puede ser emocionante!
Aficiones
Me encanta leer; siempre he sido muy de narrativa, pero últimamente me estoy aficionando mucho a la novela gráfica. Me gustan las historias que imaginan otras formas de organizar la sociedad y que nos obligan a mirar el mundo desde perspectivas diferentes.
Una nueva afición, por culpa de mis hijos, son los LEGO. Nunca tuve cuando era pequeña y ahora me encantan. ç
También disfruto del cine, los conciertos, el teatro y las exposiciones. De hecho, las películas y las series me sirven muchas veces para plantear debates en mis clases de criminología. Supongo que tengo cierta deformación profesional: ¡es difícil ver una película o leer una noticia sin acabar haciéndome preguntas sobre lo que está ocurriendo!
Pero lo cierto es que lo que más me gusta en el mundo es dormir.
Centro o departamento
Universidad Loyola.
Línea de investigación en la que trabaja actualmente
Mi investigación actual parte de una pregunta que no tiene una respuesta sencilla: ¿por qué algunos adolescentes ejercen violencia sexual y qué podemos hacer para prevenirla?
Para intentar responderla, trabajo con un estudio en el que participaron más de 4.000 chicos y chicas de entre 14 y 17 años. Sus respuestas nos permiten investigar qué formas de violencia se producen, qué experiencias han vivido quienes las ejercen y qué factores pueden estar relacionados con esos comportamientos.
Una de las cuestiones que más me interesan es que la realidad no siempre encaja en las etiquetas que utilizamos. Por ejemplo, una misma persona puede haber sufrido violencia y también haberla ejercido. Esto no significa justificar sus comportamientos, sino entender que las cosas suelen ser más complejas de lo que parecen. Y que, si queremos prevenir la violencia, necesitamos comprenderla primero.
Y hay otro campo que cada vez me interesa más y que quizá os sorprenda: ¡la criminología también estudia los daños al medioambiente! Es lo que llamamos criminología verde, y nos permite investigar cuestiones como la contaminación, los delitos contra los animales o lo que ocurre cuando una comunidad ve destruido el entorno en el que vive. Porque no todos los daños que estudia la criminología aparecen en las noticias de sucesos y son igualmente súper interesantes.
