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Fotografía de Nora Khiar Fernández

Nora Khiar Fernández

Universidad de Sevilla

  • Química Orgánica y Farmacéutica | Presencial

    Asymetrikus

    Sala de Estudios de la ETSI Informática (campus de Reina Mercedes) | 10:00h

Formación

Estudié el Grado en Farmacia en la Universidad de Sevilla. Durante la carrera me di cuenta de la importancia que tiene la investigación para desarrollar nuevos medicamentos que permitan tratar enfermedades para las que todavía no existe un tratamiento eficaz o cuyos tratamientos actuales son insuficientes. Por ello, decidí continuar mi formación con un Máster en Investigación Biomédica y, posteriormente, un Doctorado Internacional en Química Orgánica en la Universidad Complutense de Madrid, donde centré mi investigación en el desarrollo de nuevas moléculas para el tratamiento de las lesiones de la médula espinal.

A lo largo de mi trayectoria he tenido la oportunidad de formarme y trabajar en diferentes laboratorios y centros de investigación, tanto en España como en Francia, lo que me ha permitido ampliar mis conocimientos y colaborar con investigadores de distintas especialidades.

Actualmente soy profesora en la Universidad de Sevilla, donde compagino la docencia con la investigación de nuevos compuestos con posibles aplicaciones en el tratamiento de diferentes enfermedades. Si algo he aprendido durante estos años es que ser científica no significa saberlo todo, sino tener curiosidad, hacerse preguntas y, sobre todo, no rendirse cuando las cosas no salen como esperábamos.

Un día en la vida de un científico

No hay dos días iguales en mi trabajo, ¡y eso es una de las cosas que más me gustan! Algunos días los dedico a buscar información, intercambiar ideas con los compañeros del grupo de investigación y pensar cómo podemos diseñar o mejorar moléculas que podrían convertirse en futuros medicamentos. Otros días me pongo la bata y paso horas en el laboratorio, preparando experimentos y tratando de obtener nuevas moléculas.

Pero nuestro trabajo no termina ahí. También realizo ensayos biológicos para estudiar cómo actúan esas moléculas sobre las células y comprobar si tienen los efectos que buscamos. Es emocionante descubrir que una molécula que hemos diseñado y preparado en el laboratorio puede tener una actividad interesante.

Por supuesto, no todos los experimentos salen como esperamos. A veces hay que repetirlos, cambiar de estrategia o empezar de nuevo, pero cada resultado nos ayuda a seguir avanzando.

Además, participo en reuniones con otros investigadores, compartimos nuestros descubrimientos y también dedico parte de mi tiempo a dar clases a estudiantes universitarios.

Lo que más me gusta de mi trabajo es que siempre estoy aprendiendo algo nuevo y que, detrás de cada pequeño descubrimiento, puede haber un paso hacia el desarrollo de un futuro medicamento.

Aficiones

El tenis ha formado parte de mi vida desde muy pequeña: empecé a jugar con cuatro años y, siempre que puedo, sigo buscando un hueco para coger la raqueta. También guardo un cariño especial por el esquí, una afición que nació en mi infancia, cuando solíamos pasar las Navidades en Chamonix, en los Alpes franceses.  Además, me encanta viajar, descubrir lugares nuevos y conocer otras culturas; creo que salir de lo conocido es una de las mejores formas de aprender y de ver el mundo desde perspectivas diferentes. Y, cuando no estoy entre clases, experimentos o viajes, disfruto simplemente pasando tiempo con mi familia y mis amigos.

Centro o departamento

Departamento de Química Orgánica y Farmacéutica, Facultad de Farmacia, Universidad de Sevilla.

Línea de investigación en la que trabaja actualmente

Investigo en el diseño de nuevas moléculas que algún día puedan servir de punto de partida para desarrollar medicamentos. Para ello, nos inspiramos en compuestos presentes en la naturaleza, como el sulforafano, que se encuentra en crucíferas como el brócoli. Modificamos pequeñas partes de esas moléculas y comprobamos en el laboratorio cómo se comportan y qué efectos tienen sobre las células. Una parte importante de nuestro trabajo consiste en controlar su quiralidad, es decir, conseguir preparar de forma selectiva una de sus dos posibles formas que son imágenes especulares. Nos interesa especialmente estudiar si pueden ayudar a las células a protegerse del daño oxidativo y si muestran propiedades útiles para investigar nuevos tratamientos contra determinados tipos de cáncer. Esto no significa que ya tengamos un medicamento: es una primera etapa de un proceso largo en el que cada resultado nos ayuda a decidir qué investigar después.

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