
Rebeca Mª Mejías Estévez
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Fisiología | Presencial
Pasaporte científicoEscuela Técnica Superior de Ingeniería Informática. Avenida de Reina Mercedes. Sevilla | De 11h a 12:30h
Formación
Fui al Instituto San Francisco de Paula de Sevilla. A continuación estudié el Grado de Biología en la Universidad de Sevilla. Realicé mi tesis doctoral en la Facultad de Medicina de la Universidad de Sevilla. Realicé mi formación postdoctoral en el Hospital/Universidad Johns Hopkins de Baltimore, EE. UU. Allí también trabajé como profesora de investigación varios años.
Tras mi etapa en EE. EE. UU. volví a la Facultad de Biología de la Universidad de Sevilla donde trabajé como profesora durante unos años. Posteriormente trabajé en Reino Unido, primero en Cambridge en una empresa de biotecnología y luego como investigadora senior en la Universidad de East Anglia, Norwich.
Desde 2021 soy profesora de Fisiología en la Universidad de Sevilla, donde realizo mi investigación e imparto mi docencia.
Un día en la vida de un científico
Ser científica es un trabajo lleno de descubrimientos, pero también de personas, ideas y aprendizajes constantes. Mi día empieza de una forma tranquila: desayuno mientras veo las noticias para enterarme de lo que pasa en el mundo antes de ir al laboratorio. Después comienza la aventura.
En mi trabajo combino docencia, investigación y supervisión. Imparto clases en las Facultades de Biología y Farmacia, además de participar como profesora en dos másteres universitarios. También acompaño a estudiantes que están dando sus primeros pasos en la ciencia: superviso trabajos de grado, máster y doctorado, así como a estudiantes extranjeros que pasan algunos meses en nuestro laboratorio, y a alumnos de ciclos formativos que realizan allí sus prácticas. Cada uno llega con preguntas distintas y ganas de aprender, y mi labor es guiarles para que crezcan como profesionales.
En la parte de investigación, reviso y planifico experimentos diseñados para responder preguntas científicas reales, organizo los datos que generamos y trabajo con el equipo para preparar nuestros resultados para congresos, jornadas científicas y revistas internacionales. También evalúo proyectos de otros laboratorios y reviso artículos que otros grupos envían para publicación: es una forma de contribuir a que la ciencia avance de forma rigurosa.
Cada semana tenemos reuniones de equipo, donde decidimos los próximos pasos y compartimos progresos. Además, colaboro en tareas de gestión del laboratorio, como hacer pedidos de material o mantener el inventario actualizado. Y sí, también hay momentos para celebrar: a veces salimos a tomar un café o a almorzar juntos para charlar de forma más relajada, sobre ideas de investigación o simplemente para festejar buenas noticias, como conseguir financiación o un cumpleaños del equipo.
Cuando termina el día, toca desconectar: voy a mi clase de pilates, ceno con mi familia y vemos algún capítulo de nuestras series favoritas.
La vida científica es intensa, variada y muy humana. Combina curiosidad, trabajo en equipo y creatividad… y cada día trae un reto nuevo que resolver.
Aficiones
Me gusta hacer pilates, pasear por el campo con mi familia y mis dos perras, viajar, leer novelas históricas, cuidar las plantas de mi casa y pintar.
Centro o departamento
Departamento de Fisiología
Facultad de Biología
Universidad de Sevilla
Línea de investigación en la que trabaja actualmente
Mis líneas de investigación: entender y frenar el Parkinson
Mi trabajo como científica se centra en estudiar la enfermedad de Parkinson, una enfermedad neurodegenerativa en la que mueren unas neuronas muy concretas del cerebro. Estas neuronas producen dopamina, una sustancia esencial para controlar los movimientos voluntarios: caminar, escribir, abrocharnos un botón o incluso sonreír. Cuando estas neuronas empiezan a desaparecer, la persona desarrolla síntomas como temblor, rigidez o lentitud al moverse.
Hoy en día, el Parkinson no tiene cura y tampoco existen tratamientos capaces de detener o ralentizar la muerte de estas neuronas. Por eso mi investigación busca responder preguntas fundamentales:
- ¿Por qué mueren estas neuronas?
- ¿Podemos proteger a las neuronas que degeneran en la Enfermedad de Parkinson para que sobrevivan más tiempo?
Además, trabajamos en algo clave para el futuro: encontrar marcadores tempranos. Esto significa intentar detectar señales muy sutiles que aparecen antes de que los síntomas comiencen. Si logramos identificarlas, podríamos diagnosticar la enfermedad mucho antes y aplicar estrategias que protejan el cerebro. En un futuro, esto podría ayudar a que la enfermedad aparezca más tarde o incluso evitar que llegue a desarrollarse.
Mi objetivo final es que lo que descubrimos en el laboratorio pueda traducirse algún día en nuevas oportunidades, más calidad de vida y más tiempo sin síntomas para las personas afectadas.
