Belén Floriano Pardal

Microbiología.

Nombre de la mesa: Lo esencial es invisible al ojo humano (como nuestras amigas las bacterias).

Temas sobre los que conversar

En la actualidad se estima que sólo conocemos, siendo optimistas, el 1% de las bacterias que habitan en nuestro planeta.Y eso que están por todas partes: viven en el suelo, el agua, el aire, los ambientes extremos, nuestro cuerpo, los alimentos que comemos, etc. Han sido y son fundamentales para el desarrollo de nuestro planeta y del ser humano como especie. Hay autores que han calculado que tenemos tantas células humanas como bacterias en nuestro cuerpo. Por algo será, ¿verdad?. Hay muchas que no podemos cultivar en el laboratorio pero hoy en día se han desarrollado técnicas que nos permiten saber quienes son y qué hacen aunque no podamos verlas. En este café charlaremos de la importancia y los beneficios que nos reportan esos seres vivos, invisibles para el ser humano, que son las bacterias. Trataremos sobre su influencia en diferentes aspectos como la eliminación de contaminantes del medioambiente, la producción de alimentos, medicamentos, y otros productos biotecnológicos,su impacto sobre nuestra salud, etc. Y analizaremos cómo les afecta (y nos afectan) los cambios que hemos introducido en nuestra forma de vida. Y, por supuesto, de todo aquello que queráis preguntar sobre estos seres invisibles y yo pueda responder. ¿Os animáis?

Formación

Estudié la licenciatura en Biología (en la Universidad de Sevilla) por vocación. Me parecía (y me sigue pareciendo) apasionante conocer a los seres vivos de nuestro planeta. Como siempre he pensado que las cosas más importantes son aquellas que no podemos ver, las bacterias me atraparon desde el primer momento. Siendo estudiante de cuarto curso, y gracias a una beca, pude comenzar a investigar sobre unas que son de las más importantes para la vida: las cianobacterias.

Tanto me gustó que cuando acabé la carrera decidí seguir estudiando y realizar mi Tesis Doctoral (gracias a otra beca) que trató sobre ciertos genes de un grupo de cianobacterias. Una vez conseguí el título de Doctora (en el Instituto de Bioquímica Vegetal y Fotosíntesis del CSIC y asociado a la Universidad de Sevilla), me trasladé a Reino Unido, donde realicé una estancia postdoctoral de dos años (gracias a otra beca). En estos dos años estudié la producción de antibióticos por parte de una de las bacterias más importantes en este campo, en el John Innes Institute en Norwich (Inglaterra).

Tras estos dos años, me volví a España y me incorporé (esta vez ya con un contrato) en el Instituto de la Grasa en Sevilla para estudiar la fermentación de aceitunas y a las bacterias lácticas que la llevaban a cabo.Tras tres años investigando en este campo tuve la oportunidad de incorporarme, como profesora e investigadora, a la Universidad Pablo de Olavide, de Sevilla, donde sigo trabajando actualmente, y a un grupo de investigación, dentro del Centro Andaluz de Biología del Desarrollo (CABD) en el que hemos estudiado bacterias que degradan contaminantes orgánicos.

1 día en la vida de un científico

En un día normal me gusta levantarme temprano y desayunar viendo las noticias. Algunos días me toca sacar a pasear a mis perros antes de salir hacia la Universidad. Como el profesorado universitario tiene tres trabajos en uno (docencia, investigación y gestión), la jornada laboral incluye actividades muy diversas y diferentes como preparar y dar clases, atender al alumnado, leer los últimos artículos científicos que se hayan publicado sobre el tema de investigación en el que estoy trabajando, planificar con el alumnado que colabora en el laboratorio los experimentos a realizar y/o hacerlos si ya estaban planificados, realizar tareas de gestión, tener reuniones para iniciar nuevos proyectos, etc.

También hay que dedicar bastante tiempo a la escritura de artículos científicos en inglés para la divulgación de lo que investigamos. Esto es un proceso que puede ser complicado algunas veces ya que, normalmente, los artículos son evaluados por, al menos, dos personas a las que tienes que convencer de la importancia de tu trabajo. Y si no las convences, no te publican el trabajo. Cada día es diferente al anterior y no hay lugar para el aburrimiento. Eso es lo mejor de ser científico.

Aficiones

A pesar de que mi actividad profesional como investigadora me apasiona mucho también me gusta hacer otras cosas como montar en bici, participar en carreras, como la nocturna de Sevilla, y hacer otras actividades deportivas, como el senderismo. Me encanta subir a montañas siempre que no haya que escalar.

También me gustan mucho las manualidades y hago punto de cruz, alfombras y tapices durante los ratos que veo la tele. Por supuesto, me encanta leer, sobre todo novelas ya sean de ficción o históricas. Y siempre estoy dispuesta a aprender cosas nuevas: he hecho cursos de navegación a vela (me gusta mucho el mar) o de introducción a la apicultura (tenemos que salvar a las abejas). La cocina es otra de mis aficiones y me gusta hacerme mis propios yogures o mi pan.

Centro o departamento

Pertenezco a la Facultad de Ciencias Experimentales de la Universidad Pablo de Olavide, de Sevilla, dentro del Área de Microbiología.

Línea de investigación en la que trabaja actualmente

Actualmente trabajo en el estudio de cuáles son los mecanismos que permiten que unos genes se expresen y otros no dentro de una bacteria. Es lo que se conoce como regulación de la expresión génica y puede llegar a explicar el por qué, aunque una bacteria tenga genes para realizar una determinada función, no pueda llegar a hacerla porque los genes no están siempre “encendidos” sino que sólo lo hacen en determinadas condiciones.